El papel / FAQ

  1. ¿De dónde viene el término papel?

    El término papel procede del latino papyrus, que a su vez procede del griego.

    La humanidad ha ido utilizando a lo largo de su historia distintos materiales como soporte de la escritura. Primero se emplearon la piedra, la madera, los metales o la arcilla. Y después fueron encontrándose materiales más apropiados como el papiro y el pergamino y, finalmente, el papel.

    El papyrus lo obtenían los egipcios del tallo del papiro, una planta acuática que crece en las orillas del río Nilo. Se elaboraba cortando tiras largas y delgadas, con las que después se formaba una hoja que se prensaba y golpeaba con un mazo para obtener un grueso uniforme.

    El papiro dejó de utilizarse por la invasión árabe, que dificultó el tráfico entre Oriente y Occidente, y por la competencia del pergamino. Hecho con piel animal limpia de pelo, estirada, macerada en cal y satinada, el pergamino fue muy utilizado en la Edad Media. El término pergamino procede de la antigua ciudad de Pérgamo, en Asia Menor, donde se elaboraban pergaminos muy apreciados.

  2. ¿Quién inventó el papel?

    Se conoce la existencia de materiales similares a lo que hoy entendemos por papel desde el año 98 a. C. Sin embargo, se considera como inventor del papel al chino Tsai Lun, chambelán de la corte, que en el año 105 d. C. ofrece al emperador una hoja blanca de papel.

    Tsai Lun fabricaba el papel desintegrando fibras vegetales y trapos con un mazo de madera. Para formar la hoja de papel, utilizaba una forma compuesta por fino bambú unido con hilo de seda. Como aditivo utilizaba extracto de agar, un alga marina. Posiblemente las fibras vegetales utilizadas por Tsai Lun procedían de la morera.

  3. ¿De qué está hecho el papel?

    La materia prima fundamental para la fabricación del papel es la fibra de celulosa, que se obtiene de madera de plantaciones de especies de crecimiento rápido (pino y eucalipto, principalmente). Cuando esa fibra se utiliza por primera vez se llama fibra virgen y cuando a través del reciclaje la recuperamos y la volvemos a utilizar como materia prima para fabricación de papel la llamamos fibra reciclada. Pero en realidad se trata de la misma fibra en momentos diferentes de su ciclo de vida.

    Como materiales auxiliares se utilizan también caolín y almidón.

  4. ¿Cuáles son las ventajas medioambientales del papel?

    El papel es un producto natural, porque la fibra de celulosa con que se fabrica procede de la madera, una materia prima natural, que además es renovable. Y tiene también el papel otra gran ventaja medioambiental: es cien por cien reciclable y biodegradable.

    Además, el papel es un almacén de CO2. Las plantaciones en las que se cultivan los pinos y eucaliptos para fabricar papel son grandes sumideros de CO2. Y ese CO2 permanece en los productos papeleros. De este modo la industria papelera contribuye a mitigar el cambio climático.

  5. ¿Cómo sería un mundo sin papel?

    No habría papel higiénico en el baño por la mañana. Ni periódicos que leer durante el desayuno. No habría cartas ni faxes en la oficina. Ni podríamos imprimir un correo electrónico o tomar nota de un recado en un papel. No habría sellos ni sobres. No podríamos enseñar a los compañeros esa foto que llevamos en la cartera, en la que tampoco llevaríamos billetes ni tarjetas de visita. Durante la comida no podríamos entretener la espera con una revista y no tendríamos billetes para pagar la cuenta del restaurante, que tampoco existiría. No habría bolsas de papel ni cajas de cartón para transportar y proteger nuestras compras. No tendríamos libros para leer en la cama...

    Hay 36 variedades de celulosa y cerca de 500 variedades de papeles. Con cientos de usos finales, el papel satisface necesidades de comunicación, culturales, educativas, artísticas, higiénicas, sanitarias, de distribución, almacenamiento y transporte de todo tipo de mercancías...

    Sería difícil imaginar un mundo sin papel, cuando en la vida diaria interactuamos docenas y docenas de veces con el papel en sus distintas variedades.

  6. ¿Cuáles son las ventajas de los embalajes de papel y cartón?

    En primer lugar, se trata de productos naturales y fácilmente reciclables. Los envases y embalajes de papel y cartón son la respuesta natural a las necesidades del comercio y la distribución de todo tipo de mercancías.

    Los embalajes de papel son además muy versátiles. Cajas y estuchería de cartón estucado, sacos y bolsas de papel, cajas de cartón ondulado, palés, bandejas, expositores... protegen el producto y facilitan su transporte, manipulación y almacenaje.

    Gracias a la calidad de impresión que ofrecen, los envases y embalajes de papel y cartón, son un excelente soporte para la imagen de marca. Individualizan y agrupan las unidades de venta y son el vehículo idóneo para ofrecer al consumidor información sobre las características del producto.

    Es un embalaje robusto, que puede emplearse para proteger desde la porcelana más delicada hasta los grandes electrodomésticos. Su ligereza y la posibilidad de plegarlo permiten grandes ahorros en el transporte.

  7. ¿De dónde procede la madera de la que se obtiene la celulosa para la fabricación del papel?

    La madera con la que se produce la celulosa para la fabricación de papel proviene de árboles de crecimiento rápido que se plantan y se cultivan con tal fin. Lejos de contribuir a la disminución de la superficie forestal, la industria pastero-papelera contribuye a su incremento a través de estas plantaciones, que están permanentemente regenerándose y replantándose.

    Las especies de crecimiento rápido utilizadas en España para la fabricación del papel son fundamentalmente pino y eucalipto.

  8. ¿Es sostenible la industria papelera?

    La industria papelera es uno de los sectores mejor posicionados para cumplir con los requerimientos del desarrollo sostenible: materia prima renovable, productos reciclables y sofisticados procesos de producción en continua evolución en busca de las tecnologías más respetuosas con el medio ambiente.

    La industria papelera presenta además un gran potencial de cara a las estrategias de mitigación del cambio climático: una materia prima -la madera- que fija el carbono; productos que almacenan el CO2; larga trayectoria de optimización de la eficiencia energética (cogeneración, biocombustibles...), y altas tasas de reciclaje, que permiten la disminución de emisiones en vertedero.

    Algunos datos del sector en materia medioambiental que son claro exponente de lo mucho que en los últimos años ha trabajado y avanzado en el camino del desarrollo sostenible:

    • Reducción del uso de agua para la producción de celulosa y papel en un 25% desde 2000. Además, hay que tener en cuenta que solo entre el 5% y el 10% del agua usada en el proceso se consume (al evaporarse o incorporarse al producto) y el resto se devuelve depurada.
    • Disminución de vertido por tonelada en un 18% para la celulosa y en un 56% para el papel desde 2000.
    • La mayor parte de la energía que consumen las plantas la produce el propio sector papelero en plantas de cogeneración, situadas al lado de las fábricas de celulosa y papel, con lo que se evitan pérdidas de electricidad durante su transporte. La cogeneración produce a la vez electricidad y calor útil en forma de vapor, optimizando el uso de combustible, de manera que ahorra energía primaria y reduce las emisiones.
    • Apuesta por los combustibles más limpios como el gas natural o renovables como la biomasa residual del proceso, que suponen respectivamente el 73% y el 23% del combustible total.
    • El 97% de la producción del sector se realiza bajo Sistemas de Gestión Medioambiental (ISO o EMAS).
    • Ya se recoge y se recicla el 71% del papel que se consume en España.
    • La industria papelera española es la segunda mayor recicladora de la UE, solo por detrás de Alemania. Utiliza como materia prima anualmente 5,1 millones de toneladas de papel para reciclar, lo que equivale a 50 grandes estadios de fútbol como el Bernabéu o el Camp Nou llenos hasta arriba de papel y cartón.
  9. ¿Qué significa la expresión “sumidero de carbono” aplicada a los bosques, la madera y el papel?

    Los árboles utilizan la luz solar, el agua y el CO2 que absorben de la atmósfera para alimentarse y crecer.

    Las plantaciones de especies de crecimiento rápido, (eucalipto, pino...) debido a esta peculiar característica, son grandes sumideros de CO2 y ayudan a frenar el cambio climático. Estudios recientes demuestran que una vez que el bosque alcanza su madurez, deja de fijar carbono, por lo que estas plantaciones productivas son una oportunidad medioambiental.

    Las 420.580 hectáreas de plantaciones de pino y eucalipto para papel almacenan 28 millones de toneladas de CO2 equivalente, con un incremento de CO2 almacenado del 33% con respecto a 2010.

  10. ¿Se destruyen los bosques para fabricar papel?

    La madera con la que se produce la celulosa para la fabricación de papel procede de árboles de crecimiento rápido que se plantan y se cultivan con tal fin. Así, la industria de la celulosa y el papel contribuye al incremento de la superficie arbolada a través de estas plantaciones forestales, que están continuamente regenerándose y replantándose.

    Actualmente en España, gracias a la producción papelera, existen y se mantienen 420.580 hectáreas de arbolado de pino y eucalipto.

    Las cortas anuales para todos los usos (industria del mueble, construcción, fabricación de papel, combustible...) suponen en España el 32% del incremento anual de madera. Con esta prudente actitud, el crecimiento de nuestros bosques está asegurado.

    Somos el cuarto país europeo en superfície forestal, tras Rusia, Suecia y Finlandia, según datos FAO. Y la superfície forestal española está creciendo (de 13,8 millones de hectáreas en 1990 a 18,2 millones de hectáreas según los últimos datos MAGRAMA).

  11. ¿Qué es la certificación forestal?

    Los ciudadanos, cada vez más preocupados por el medio ambiente y el uso sostenible de los recursos naturales, demandan que los productos madereros tengan un origen medioambientalmente correcto, respaldado por una certificación.

    La certificación forestal es un proceso voluntario a través del que una tercera parte independiente garantiza la gestión sostenible de una masa forestal y el posterior paso de la madera por la industria (cadena de custodia).

    La certificación promueve la gestión forestal sostenible como garantía de futuro para nuestros bosques. Contribuye además al desarrollo rural y a la fijación de población en áreas desfavorecidas. Y revaloriza la madera y los productos de ella derivados, ofreciendo al consumidor la posibilidad de adquirir con garantía productos medioambientalmente amistosos.

    La industria papelera, comprometida con la gestión forestal sostenible y su certificación, está haciendo su trabajo y actualmente tiene certificada su cadena de custodia al 72% de las fábricas de papel y el 100% de las fábricas de celulosa, así como el 85% de los proveedores de madera. En muy pocos años se ha conseguido un gran avance y actualmente, está certifica el 51% de la producción de celulosa de mercado y el 46% de la producción de papel vendido.

  12. ¿Es preferible comprar papel reciclado en vez del fabricado a base de fibra virgen?

    Normalmente, cuando se hace esta pregunta, se está refiriendo al papel de oficina: para fotocopias, de escritura e impresión, cuyo formato más corriente (A4) se identifica exclusivamente como papel.

    Sin embargo, muchas veces, lo que se desconoce es que hay varios papeles de uso cotidiano que se fabrican básicamente con papel para reciclar, tales como el papel prensa o papeles para embalaje. En España, por ejemplo, el papel para reciclar como materia prima de la industria representa más de 80% del total. Es decir, que para fabricar 100 toneladas de papel, de todo tipo, se utilizan 80 de papel recuperado y 20 de celulosa virgen.

    Por ello, España ocupa uno de los primeros lugares dentro de la Unión Europea en la utilización de papel para reciclar.

    Respondiendo a la pregunta, hay que indicar que con carácter general, en toda Europa, la inmensa mayoría de los papeles denominados de impresión y escritura, se fabrican a base de celulosa virgen ya que se consiguen más fácilmente las características necesarias en cuanto a blancura, imprimabilidad, comportamiento en máquina, etc. Ello no supone que su fabricación tenga un impacto medioambiental mayor, ya que en todos los casos las fábricas están sometidas a exigentes controles y requisitos para desarrollar su actividad, que garantizan su respeto con el medio ambiente.

    Lo importante, desde el punto de vista medioambiental, es que el papel, una vez utilizado, sea separado para poder ser reciclado.

  13. ¿Cómo y para qué se recicla?

    El papel es un material 100% reciclable. El papel usado es una materia prima que puede volver a utilizarse para la fabricación de papel nuevo.

    Los productos papeleros, una vez utilizados, se recogen para reciclar a través de la recogida selectiva municipal (contenedor azul, puerta a puerta comercial y puntos limpios) y de la recogida que realizan operadores privados en grandes superfícies de distribución, industrias, imprentas, etc.

    Todo ese papel y cartón va a los almacenes de las empresas del sector de la recuperación donde recibe un tratamiento consistente en su clasificación, acondicionamiento y enfardado.

    Finalmente, las fábricas papeleras compran ese papel y ese cartón y lo reciclan, utilizándolo como materias prima para fabricar papel y cartón reciclado.

    Es fundamental que el papel y el cartón se recoja separadamente de otros materiales para evitar que se contamine.

    Por lo que se refiere al contenedor azul –destinado a la recogida del papel de los hogares-, la industria garantiza que TODO el papel y el cartón que se deposita en él se recicla.

  14. ¿Cómo se puede recuperar el papel usado en los lugares de trabajo para que se recicle?

    Para que el papel sea reciclado tiene que ser recogido separadamente de otros residuos. Con este fin, lo habitual es colocar unas papeleras de cartón en los lugares de mayor generación, por ejemplo, junto a las fotocopiadoras. Si se trata de una oficina grande, para facilitar la recogida, se suelen vaciar estas papeleras en bolsas grandes y se depositan en contenedores en los lugares de acceso o de descarga del edificio, por ejemplo, en el parking.

    Para la recogida en sí es necesario contratar los servicios de un recuperador de papel y cartón. El precio que cobrará el recuperador dependerá de la cantidad que se genere y de la facilidad de acceso para la recogida. El coste será menor cuanto más papel se genere y cuanto más fácil sea recogerlo. Se puede contactar con un recuperador a través de la Asociación de Recuperadores de Papel y Cartón (REPACAR). En su página web www.repacar.org disponen de un mapa de recuperadores.

  15. ¿Hay algún límite para el crecimiento del reciclaje?

    Siempre será necesario aportar una cierta cantidad de fibra virgen al ciclo papelero.

    Se calcula que alrededor de un 19% del papel que utilizamos no puede recuperarse para el reciclaje debido a diversas causas. Unas veces porque simplemente lo guardamos, como ocurre con los libros, documentos y fotografías que tenemos en casa o que se custodian en archivos y bibliotecas. Otras veces porque, debido a su uso, se deteriora o se destruye como ocurre con el papel higiénico.

    Por otra parte, la fibra de celulosa se va deteriorando con los sucesivos usos.

    Hay además determinados tipos de papel que, por el uso a que están destinados, necesitan ofrecer unas características que solo aporta la fibra virgen.

    Por todo ello, siempre será necesario añadir al ciclo del papel una cierta cantidad de fibra virgen.